Por Kathy Lyons, madre de donante

Mi hija Maggie (le llamábamos Mags) era muy amada. Ella amaba incondicionalmente, le encantaba abrazar y tenía la sonrisita más adorable. Amaba sin decir una palabra.

Cuando Mags tenía catorce meses, empezó a tener convulsiones. Sus convulsiones nunca duran largo, sino venían en grupos. Por años, íbamos de doctor a doctor quienes no podían darnos una explicación o diagnosis, con respecto a que estaba pasando con nuestro bebé.

Agradecidamente, pudimos controlar las convulsiones, y por casi dos años era libre de convulsiones. Entonces alrededor de cinco años de edad regresaron y nunca salieron.

Cuando tenía diez años por fin recibimos una diagnosis – síndrome de Lennox-Gastaut. Este síndrome es un tipo de epilepsia con varios tipos de convulsiones. Desarrollo intelectual es usualmente, pero no siempre, disminuido. En el caso de Mags, había sido no verbal su vida entera.

Nos sentíamos aliviados por tener una diagnosis y saber con qué estábamos lidiando. Siempre he sido la voz de mi hija y su defensor y con la diagnosis en la mano, podíamos proceder con información.

Pasar a viernes, el 18º de noviembre, 2016, Mags tenía 16 años. Habíamos acabado de regresar de una cita con el neurólogo donde todo comprobó bien. Mags se acostó, como hacía cualquier otra noche. La siguiente mañana después de mi esposo y yo nos despertamos, ella todavía no estuvo levantada. Cuando fui a su cuarto encontré mi querida hija acostada y no responsiva. En un pánico, hice RCP mientras esperábamos por la llegada de los paramédicos.

Desafortunadamente, la vida de nuestra niña dulce termino en el 19º de noviembre por la muerte súbita e inesperada en epilepsia (SUPED por sus siglas en ingles). Al hospital, solicité que Mags fuera donante. Toda nuestra familia ya era registrada, mi esposo y yo y nuestros otros dos hijos. Nuestro deseo fue cumplido y Mags pasó a dar las reglas de visión y curación por la donación de tejidos.

Semanas después de que Mags falleció, recibimos una carta que nos informó que ¡las córneas fueron a Nueva Zelanda y ahora dos personas estaban viendo porque de ella! Con la donación de los tejidos, también sabemos que más que 50 personas se beneficiaron de ella. A ella se le dio la oportunidad de hacer una diferencia en el mundo y ¡la hizo sin duda!

Creemos que Mags fue dado a nosotros por una razón, Una de las razones es propugnar la donación de órganos, ojos y tejidos. Nuestra familia está continuando el amor de Mags por contar a otros sobre sus regalos. La donación de órganos es un regalo tan bonito, , ¿usted consideraría registrarse hoy?